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Coluna:
LAS VOCES Y LOS ECOS
Antonio Maura


Memoria de un poeta desconocido
por Antonio Maura




Música Visual (Quarta parte)
por Antonio Maura




Música Visual (Terceira parte)
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Música Visual (Segunda parte)
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Música Visual (Primera parte)
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El periplo español de Jorge Amado
por Antonio Maura




Pintura, libros y poemas: João Cabral en Barcelona, 1947-50
por Antonio Maura




Tres novelas españolas sobre Brasil
por Antonio Maura




La palabra adivinatoria de Dora Ribeiro
por Antonio Maura




Literatura y Realidad: dos voces, ¿o una sólo?
por Antonio Maura




Homenaje a Jorge Amado
por Antonio Maura




Una araña denominada Lygia Pape
por Antonio Maura




Una voz oceánica (Impresiones de la estancia del poeta Lêdo Ivo en España)
por Antonio Maura




La crítica de Machado de Assis en las publicaciones españolas
por Antonio Maura




Luiz Ruffato y Tatiana Salem Levy: sueños y pesadillas en el Brasil del siglo XXI
por Antonio Maura







 


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Marcelo Tápia


Bráulio Tavares


José Aloise Bahia


Jussara Salazar


Glauco Mattoso


Solange Rebuzzi


MEZANINO


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Antonio Maura


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Frederico Füllgraf


Mathilda Kóvak


Marcelo Barbão


Alfredo Suppia


Artur Matuck
02/06/2011 11:37:00 
Luiz Ruffato y Tatiana Salem Levy: sueños y pesadillas en el Brasil del siglo XXI


Por Antonio Maura



      Tatiana Salem Levy, Antonio Maura e Luiz Ruffato em Madri - Foto: Antonio Veiga

       Brasil está hecho con el tejido de los sueños. Hace algunas décadas, Nélida Piñon, cuando dio el título de La república de los sueños a su novela sobre la formación del gran país americano, estaba no sólo refiriéndose al épico drama de los emigrantes como a los fundamentos de su país y de su literatura. Son éstos también los pilares narrativos de dos escritores brasileños que, recientemente, han visitado Madrid. Me refiero al mineiro, que reside en São Paulo, Luiz Ruffato y a la carioca, nacida en Lisboa, Tatiana Salem Levy. Dos autores, dos estéticas diferentes, pero una seña de identidad que los asemeja: ambos son descendientes en segunda generación de emigrantes. Italianos en el caso de Ruffato y turco-judíos en el de Tatiana. La charla de ambos, en Madrid, se centró, entre otra cosas, en esta característica que les une y les separa, pues son distintas sus tradiciones y diferentes sus experiencias humanas. Luiz Ruffato nació en el interior de Minas Gerais, en la ciudad de Cataguases, en 1961, y pertenece, como dijo, a la generación que se articuló en los años noventa del siglo pasado. Una generación, explicaba, que se planteó por encima de los estilos y las estéticas, el hecho de profesionalizar el acto de escribir. Sólo desde el gabinete de trabajo, desde el espacio compartido con el lector a través de proyectos editoriales, artículos, blogs, conferencias, encuentros personales, etc., puede un escritor ejercer su función de intelectual inmerso en la comunidad humana de la que es portavoz. Luiz Ruffato explicaba estos hechos con un verbo preciso y claro. Hijo de una lavandera y de un vendedor ambulante, él mismo tornero mecánico, se inició en el mundo de la literatura a través del periodismo, profesión que ha ejercido en diversos medios hasta hacerse cargo de la secretaría de redacción en el Jornal da Tarde, de São Paulo, en la década prodigiosa del noventa. Posteriormente, en 2003, se dedicó exclusivamente a la literatura. Ruffato había publicado con anterioridad algunos poemarios como O homem que tece, en 1979, y Cotidiano do medo, en 1984. Su primer libro de relatos, Histórias de remorsos e rancores, se publicó en 1998, avanzada por tanto la década que denomina a su grupo generacional. Es siempre muy problemático hablar de generaciones literarias pues no siempre los autores se reconocen en ellas y las características esgrimidas por sus defensores o no se pueden aplicar a todos sus miembros o son simples generalidades que servirían tanto a éstos escritores como a otros de diferentes épocas y contextos. Sin embargo, la década del noventa tuvo una importancia indiscutible en la historia de Brasil. En 1989 se celebraron las primeras elecciones directas a la presidencia. La disputaron, en segunda vuelta, el conservador Collor de Mello y el progresista Lula da Silva. Y fue en 1990 cuando se inició el mandato del primero dando así comienzo a una democracia que, con sus inevitables altibajos, ha terminado por consolidarse en un Brasil contemporáneo, socialdemócrata y económicamente emergente. Servirse de esa década para denominar a una generación tiene, entonces, cierto sentido. Y es también pertinente ligar esta incipiente democracia a la profesionalidad del escritor. Como reconoce Nelson de Oliveira, que fue quien puso nombre a este grupo generacional, Luiz Ruffato, Marcelo Mirisola, Marcerlino Freire o él mismo, entre otros representantes del noventa, no se parecen entre sí, pero eso no debería impedir a los lectores que los distinguieran como un conjunto de autores con nuevos planteamientos y nuevos temas literarios.

      
Por lo que se refiere a Luis Ruffato, como he dicho, su pertenencia a esta generación no coincide con su producción literaria, debido a que con anterioridad a los noventa había editado ya dos libros de poemas y solo en 2001, es decir, a comienzos de la siguiente década, la novela Eles eram muitos cavalos, que le legitimará como escritor ante la crítica y el público. Por otra parte, algunos relatos del libro Histórias de remorsos e rancores, de 1998, que sí pertenecería a esa década, fueron posteriormente reelaborados para formar parte de un ambicioso proyecto narrativo titulado Inferno provisório que iniciaría en 2005. Pero, como ya he ido apuntando, la marca generacional no tiene porqué coincidir con los hechos literarios, sino que es “un panel para que los lectores puedan entender lo que sucede”, en palabras de Nelson de Oliveira.

      
La profesora de la Universidad de Santiago de Compoestela, Carmen Villarino, que ha publicado un trabajo de referencia sobre Eles eram muitos cavalos y sobre el proceso de profesionalización de Ruffato, recuerda que esta novela «chamou a atenção de críticos para o autor e teve destaques na imprensa. Lançado em setembro de 2001, foi aclamado pela crítica como uma das mais significativas obras da literatura brasileira contemporânea e o autor, Luiz Ruffato, ganhou uma capa de caderno no jornal O Globo como ‘Personalidade do Ano de 2001’».

      
La novela, cuyo título recoge un verso de la poeta Cecilia Meirles, es una crónica de las clases más desfavorecidas en una metrópoli como São Paulo. En un estilo coloquial, directo, segmentado en breves escenas como fogonazos narrativos, Ruffato da cuenta de un mundo abigarrado, urbano y hostil. El lector deambula por sus páginas y le parece estar leyendo titulares de periódicos, pequeñas crónicas cotidianas, relatos y micro-relatos, piezas poéticas a las que unifica el ámbito de la gran ciudad. El libro se abre como un noticiario radiofónico: se nos informa del día de la semana, del mes y del año antes de darnos los datos metereológicos y el santoral. A partir de ese momento la vida se desgrana con su multiplicidad de momentos, de situaciones, de sensibilidades y personajes diferentes. Es una pauleceia desvairada, como algún comentarista ha señalado, donde a la poesía le ha suplantado una prosa radicalmente realista, de un impactante naturalismo. El estilo narrativo, que reproduce el habla popular, se distingue por los cortes del discurso, por la segmentación de los textos, por la aleatoriedad y novedosa forma de articular los signos de puntuación, que recuerda algunos hallazgos de los modernistas. En este sentido, creo que nos encontramos ante un gran testimonio oral de la sociedad proletaria mineira y paulista, que Ruffato conoce bien gracias a su infancia y adolescencia transcurrida en esos barrios obreros. Pero no solo estamos ante una nueva pauleceia desvairada, sino también ante un Manhattan Transfer, un Berlín Alexanderplatz o un Petersburgo, novelas urbanas escritas antes de la Segunda Gran Guerra de la pasada centuria, que Eles eram muitos cavalos reproduce y traslada a los inicios del Siglo XXI. Así pues, a los lectores se nos ofrece un documento narrativo propio de nuestra época, articulado con breves comentarios, con relatos intensos y escenas provocativas que podríamos encontrar en un periódico, en un blog o que nos llegase a través de internet. Formas nuevas para nuevas realidades que reproducen el consabido mosaico de pasiones humanas: codicia, erotismo, ambición, violencia o desesperación.
      
En ocasiones la prosa se vuelve poesía:

      
para que
      
tudo
      
se daqui a alguns milhares de anos a terra sucumbirá numa hecatombe deixará de girar fria inerte
      
e o sol se consumirá bola de hélio que devora o proprio estômago
      
para que
      
se tudo acaba
      
tudo se perde num átimo

      
Y otras la poesía se transforma en una cruda realidad, cotidiana y familiar:

      
O velho mora de-favor no apartamento 205 junto com a mais velha, desquitada, a neta adolescente, o caçula, agregado, rondando pelos trinta anos, pouco mais o menos. Há outros filhos: vêm quando se ausenta a saúde, beijafloram o cubículo cebando o ódio, sapecam numa discussão ligeira, enroscam-se, bafejam-se, somem, não se dão, parece.

      
Al monólogo sin pausas ni signos de puntuación, que inauguró Molly Bloom en el Ulysses, sucede un diálogo o una conversación a través de un contestador telefónico o una carta, una receta espiritual, una oración o un listado de servicios eróticos, un anuncio o un horóscopo. Todo sirve para reflejar la ciudad en la que todo es posible. Como indica Sérgio Sant’Anna en la solapa del libro, “para esses conjuntos de personagens e situações, formatos narrativos diversos, uma busca incessante da linguagem mais ajustada a cada cena.”

      
El libro obtuvo merecidamente el premio APCA a la mejor novela de 2001, el premio Machado de Assis que otorga la Fundación Biblioteca Nacional y el prestigioso Jabutí ese mismo año y ha sido ya traducido al francés, italiano y español.

      
En 2005, Luiz Ruffato inicia un ciclo narrativo donde se prolonga y perfecciona este estilo caleidoscópico, este friso de anécdotas y retratos de seres humanos que deambulan por los barrios proletarios de las ciudades. Inferno provisório es el título escogido para reunir las narraciones recogidas en los libros Mama, son tanto felice (2005), O mundo inimigo (2005), Vista parcial da noite (2006), O livro das impossibilidades (2008) y Domingos sem Deus, que se publicará en breve.

      
El escritor comentó en Madrid que, al haber trabajado como tornero mecánico, conoce bien el proletariado de la pequeña ciudad mineira de Cataguases y de São Paulo. Y lo que pretende con sus ficciones es reflejar su vida con el propio lenguaje de la calle y de los barrios obreros, alejándose así del realismo social brasileño que pudieron representar en el pasado Jorge Amado o Graciliano Ramos. Al radical testimonio de estos autores, especialmente del último, contrapone Ruffato la reproducción del habla de esas gentes e, incluso, la invención de nuevos modismos, concatenaciones de palabras y aglutinaciones textuales que reflejan la idiosincrasia de un pueblo que, sorteando las incorrecciones léxicas, no por ello menos expresivas, quiere dejar un testimonio de la vida que les ha tocado en suerte. En esta capacidad de invención lingüística, la prosa de este autor puede ser comparable a la del gran escritor mineiro que fue Guimarães Rosa.

       Cecilia Almeida Salles, que presenta estas cuatro novelas, explica en la solapa de
O mundo inimigo que “os volumes de Inferno provisorio dão prosseguimento ao projeto iniciado em Eles eram muitos cavalos: narrativas que podem ser lidas em modo isolado mas que, na montagem tramada pelo escritor, oferecem um quadro pungente de realidade. Enquanto São Paulo é retratada nos fragmentos de Eles eram muitos cavalos, aqui a pequena cidade proletária é apresentada por meio de recursos semelhantes, porém de modo mais extremado. Tudo se amplia: o tamanho das narrativas, a ousadia literaria e a intensidade da compreensão e vivência das tensões. A violência da pressão social é pautada pela falta de perspectivas. Vemos esses personagens e vivemos suas sensações em cenários com canequinhas de ágata e bicicletas, cheiros de broa de milho, fumo de rolo e café e cores de picumãs. Mas nada diminui o caráter infernal dessa vida.”

      
En el cuarto volumen, O livro das impossibilidades, Ruffato se aproxima nuevamente a São Paulo para proyectar la vida de sus personajes en la promisoria gran ciudad donde parecía que todos los sueños se iban a realizar. En este friso narrativo de casi un millar de páginas se plasma una realidad tantas veces oculta en un Brasil económicamente emergente: sus desigualdades, su proletariado misérrimo, su condición de país de emigrantes que, pese a sus fracasos, no abandonaron sus sueños de prosperar y de gozar un día de la calidad de vida que les muestran las telenovelas, que ellas devoran con fruición mientras ellos se emborrachan en el bar más próximo.

      
Luiz Ruffato ha obtenido por esta secuencia narrativa diferentes premios como el Jabuti en 2006 por Vista parcial da noite y el premio APCA, en 2005, por los dos primeros volúmenes de la serie. Anteriormente, en 2002, había publicado un poemario As mascaras singulares y un ensayo Os ases de Cataguases. Y en 2009 la novela Eu esteve em Lisboa e lembrei de você.

      
A esta visión de ruina urbana y desesperanza se contrapone la única novela publicada hasta este momento por Tatiana Salem Levy, A chave de casa, que ha sido traducida al español con el título de La llave de Esmirna y que ha obtenido los premios Jabuti y São Paulo de Literatura, en 2008, y el premio Zaffari & Bourbon de Literatura, en 2009.


                                   Tatiana Salem Levy - Foto: Antonio Veiga

      
Tatiana, nacida en Lisboa en 1979, es hija de brasileños que se vieron obligados a emigrar a Europa bajo la represión de la dictadura brasileña del pasado siglo. El testimonio del compromiso político de sus padres comunistas y la herencia judía de su familia procedente de Esmirna (Turquía) son los carriles por los que se desarrolla esta novela en parte autobiográfica, en parte imaginaria. La protagonista recibe una llave de su abuelo con la que se abriría la casa familiar que abandonó al emigrar a Brasil. El anciano ha conservado toda su vida esa pieza de hierro que resume la tradición judaica, así como los recuerdos de su infancia y de su lejana familia. La historia de ese viaje, de sus prolegómenos y de las experiencias vitales de la protagonista son la materia con la que se elabora un libro de gran fuerza expresiva, segmentado en capítulos sin una continuidad argumental, pero sí poética. Desde la primara frase con la que se abre el libro –“Escrevo com as mãos atadas”- el libro ofrece una lectura deliciosa, con raptos de una belleza deslumbrante tanto en sus escenas eróticas explícitas, pero de enorme y delicada sensibilidad, como en las descripciones del pasado vivido por sus padres, de los seres humanos que le rodean o de las ciudades Río de Janeiro, Estambul y Esmirna por las que deambula a la búsqueda de su identidad como ser humano.

      
Esta arquitectura narrativa discontinua, llena de vacíos y de fogonazos de clarividencia, supone también una indagación acerca de la escritura y de su papel en la historia de los seres humanos.

      
No en tanto, as palabras ainda me escapam, a história ainda não existe. Enquanto os músculos pesam e permanecem, o sentido se esvai. Quem sabe aos poucos, quando conseguir dar os primeiros passos, quando conseguir me libertar do fardo, não consiga também dar nome às coisas? E por isso, só por isso escrevo.

      
Con esta reflexión la narradora nos introduce en la materia de la historia. Vemos que, desde un comienzo, su preocupación es la de poder articular no ya solo sus experiencias más personales e íntimas, sino la de sus padres, que muchas veces no se atrevieron a contar algunas escenas de su actividad clandestina ni las torturas ni los miedos ni las debilidades que toda lucha política acarrea. Y desde su pequeño núcleo personal, la narradora, en círculos concéntricos, afronta su propia historia, la de sus padres y la del pueblo al que pertenece:

      
Nasci no exilio: em Portugal, de onde séculos antes a minha familia havia sido expulsa por ser judia. Em Portugal, que acolheu meus pais, expulsos do Brasil por serem comunistas. Damos a volta, fechamos o ciclo: de Portugal para Turquia, da Turquia para o Brasil, do Brasil novamente para Portugal.

      
Esta es la gran tragedia de un pueblo castigado al exilio perpetuo, acostumbrado a vagar a lo largo de los siglos y que no logra echar sus raíces en parte alguna. Por ello ese gesto de guardar la llave de las casas familiares y de los lugares de culto. La llave es el símbolo de un pasado que nunca volverá, pero conservarla es también alimentar la posibilidad de un posible, hipotético regreso.

      
Tatiana Salem Levy ha escrito un gran libro, aunque sea un texto de silencios, que deben arrancarse del cuerpo porque se han incrustado en la carne y en la piel.

      
Seu corpo conhece todos os segredos, todos os silêncios, muito mais do que você imagina.

      
Es un pasado de generaciones y generaciones el que le da a esta escritora una consistencia de ser humano, el que alimenta su voz, pues sabe bien que todo lenguaje es un legado, una herencia que se hace necesario vivenciar. Todo texto literario, toda historia contada, esconde un secreto: es semejante a un cofre que guardase el silencio más profundo y recóndito.


                                       Luiz Ruffato - Foto: Antonio Veiga

      
Luiz Ruffato, como él mismo ha declarado, pertenece a la Generación del 90, vive en São Paulo, y refleja en sus novelas la vida urbana, violenta y salvaje, Tatiana Salem Levy es heredera de esa generación, hija de ella, como sugirió en Madrid, ya que nació como escritora de los proyectos editoriales, que el propio Ruffato había puesto en marcha, como fue la antología 25 mulheres que estão fazendo a nova literatura brasileira, que publicó la editora Rocco en 2004, en la que se incluía un cuento suyo. La distancia entre los dos autores es inmensa, mucho más que la de las casi dos décadas que separan sus fechas de nacimiento, pues en el caso de Ruffato la literatura es un alegato contra la injusticia social y, por tanto, describe una pesadilla. Sin embargo, la novela de Tatiana Salem Levy, habitada por silencios, por secretos, por una escondida poesía que nos envuelve como una vaga canción sensual, colectiva, es quizás un sueño interminable como el rastro de una piedra al caer sobre la laguna de aguas inmóviles, que se abre en ondas cada vez mas amplias, concéntricas, hasta perderse en la misma serenidad del comienzo. Un sueño interminable y una pesadilla, hechas ambas de la materia del inconsciente, que sirven para describir la realidad de un país imaginado, como recordaba Nélida Piñon, como un tejido ilusorio, como una república de los sueños urdida por todos los emigrantes, que allí llegaron para hacer posible sus más recónditas fantasías de felicidad y éxito.

      
En resumen, estamos ante dos escritores muy diferentes, pero de indudable fuerza expresiva, ante dos autores que muestran que la literatura brasileña mantiene su altura temática y léxica, su poder evocador y su capacidad de denuncia. Una literatura viva, que es la manifestación de un país en el que se ha hecho realidad el pronóstico de Stefan Zweig: Brasil ya no es el país del futuro, sino del presente.


 

Nota: Las fotos que se reproducen en este artículo han sido realizadas por Antonio Veiga, de la Fundación Cultural Hispano-Brasileña, organizadora de la mesa redonda “Panorama de la literatura brasileña contemporánea” en la que participaron los escritores Tatiana Salem Levy y Luiz Ruffato.



                                                * * *


Antonio Maura é escritor, crítico e professor universitário espanhol. Sócio Correspondente da Academia Brasileira de Letras (julho, 2011) e assessor da Fundação Cultural Hispano Brasileira. Tem publicado, entre outros, os romances Voz de Humo e Semilla de Eternidad, e o livro de contos Piedra y Cenizas. Faz parte do Conselho Editorial de Cronópios. E-mail: amauraba@gmail.com

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